Otra copla que me ha dejado Porfirio
Romance de Iglesias (Burgos
Romance de la moza de Iglesias
En Iglesias, villa chica,
donde el silencio es pan,
cantan penas las campanas
cuando cae la noche ya.
Moza joven, cara clara,
de palabra dulce y fiel,
quiso a un mozo forastero
de Celada del Camino fue él.
Juró amores a la luna,
juró boda y buen querer,
mas los celos son veneno
cuando entran en un querer.
En una senda sin nombre,
entre encinas y pedregal,
no oyó el pueblo los lamentos
que la noche quiso guardar.
Mano amante se hizo hierro,
beso tierno se hizo hiel,
y la moza quedó en tierra
sin confesión ni mantel.
Al alba sonó la campana,
no por fiesta ni por paz,
que en Iglesias lloran todos
muerte triste y criminal.
Dicen viejos del lugar
—que la memoria es verdad—
que quien pasa por la senda
oye rezar y callar.
Y así quedó en romancero
lo que el papel no escribió:
que en Iglesias una moza
por amar la muerte halló.